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El director general de Porsche advirtió la semana pasada de una inminente guerra empresarial entre Alemania, Francia e Italia, debido a su afirmación de que los planes de la Comisión Europea de limitar las emisiones de dióxido de carbono son un ataque a los fabricantes de automóviles de lujo alemanes.
Los francos comentarios de Wendelin Wiedeking en la reunión anual del fabricante de automóviles deportivos pusieron de manifiesto el nerviosismo de los fabricantes automotrices alemanes, que en general superan los límites propuestos y están mucho más amenazados que sus contrapartes de Renault y Peugeot de Francia y Fiat de Italia.
"Es un ataque contra BMW, Mercedes, Audi y nosotros... Esto es una guerra empresarial en Europa, pero lucharemos", dijo Wiedeking a accionistas.
Las cuatro compañías producen grandes automóviles de lujo en comparación con los de Renault, Peugeot y Fiat, de menores dimensiones. En un caso extremo, ejecutivos de la industria consideran que los estrictos límites pondrán en riesgo la existencia de los fabricantes automotrices de lujo.
La Comisión Europea informó que está comprometida a reducir las emisiones vehiculares a 120 gramos por kilómetro para 2012, aunque no ha acordado una línea común sobre cómo lograrlo.
Las emisiones promedio de Porsche son de más del doble de lo permitido.
Bruselas hará un llamado para que se cree una legislación que obligue a los fabricantes de automóviles a mejorar el ahorro de combustible de sus flotas, pero quizá también genere más molestias al incluir objetivos obligatorios para las industrias del combustible y de neumáticos, enfatizando en la necesidad de una mejor dirección del tráfico.
Debido a su tamaño -vende 96 mil vehículos al año en comparación con los 5 millones de Volkswagen-, Porsche actualmente está exento de los objetivos voluntarios.
El debate dentro de la Comisión Europea sobre la imposición de límites provocó una división entre el comisionado del Ambiente y su colega de la Industria, quien es originario de Alemania y ha tratado de apoyar a los fabricantes alemanes. También resultó en divisiones en el gobierno alemán.
La advertencia de Wiedeking fue emitida al tiempo que Porsche reportó un incremento seis veces mayor en sus ganancias previas a impuestos, impulsadas por una serie de efectos relacionados con su gran inversión en VW.
Porsche gastó 4 mil millones de euros (mde) -5 mil millones de dólares (mdd) en la adquisición de una participación de 27.4% en el fabricante alemán y en los seis meses previos a enero reajustó el valor de sus acciones en VW a 520 mdd.
También obtuvo una suma similar del precio de las acciones conectadas a VW, que junto con las cifras que registró el año pasado, significan que ha ganado más de mil millones de euros.
A pesar de un descenso de 3% en el ingreso a 3 mil mde, Wiedeking dijo que la rentabilidad subyacente en su principal negocio de automóviles había aumentado. Las ganancias preliminares anteriores a impuestos registraron un incremento de 278 mde, a mil 450 mde.
Porsche cambió el equilibrio del poder en su consejo supervisor, anteriormente dividido equitativamente entre las familias Porsche y Piëch.
La familia Porsche ahora tendrá un director extra.
Wolfgang Porsche se convertirá en presidente de la compañía, reemplazando a Helmut Sihler, que no pertenece a ninguna de las familias. Han aumentado las especulaciones de que la acción fue una compensación por permitirle a Ferdinand Piëch, director de Porsche, permanecer como presidente de VW, algo cada vez más probable.
Los francos comentarios de Wendelin Wiedeking en la reunión anual del fabricante de automóviles deportivos pusieron de manifiesto el nerviosismo de los fabricantes automotrices alemanes, que en general superan los límites propuestos y están mucho más amenazados que sus contrapartes de Renault y Peugeot de Francia y Fiat de Italia.
"Es un ataque contra BMW, Mercedes, Audi y nosotros... Esto es una guerra empresarial en Europa, pero lucharemos", dijo Wiedeking a accionistas.
Las cuatro compañías producen grandes automóviles de lujo en comparación con los de Renault, Peugeot y Fiat, de menores dimensiones. En un caso extremo, ejecutivos de la industria consideran que los estrictos límites pondrán en riesgo la existencia de los fabricantes automotrices de lujo.
La Comisión Europea informó que está comprometida a reducir las emisiones vehiculares a 120 gramos por kilómetro para 2012, aunque no ha acordado una línea común sobre cómo lograrlo.
Las emisiones promedio de Porsche son de más del doble de lo permitido.
Bruselas hará un llamado para que se cree una legislación que obligue a los fabricantes de automóviles a mejorar el ahorro de combustible de sus flotas, pero quizá también genere más molestias al incluir objetivos obligatorios para las industrias del combustible y de neumáticos, enfatizando en la necesidad de una mejor dirección del tráfico.
Debido a su tamaño -vende 96 mil vehículos al año en comparación con los 5 millones de Volkswagen-, Porsche actualmente está exento de los objetivos voluntarios.
El debate dentro de la Comisión Europea sobre la imposición de límites provocó una división entre el comisionado del Ambiente y su colega de la Industria, quien es originario de Alemania y ha tratado de apoyar a los fabricantes alemanes. También resultó en divisiones en el gobierno alemán.
La advertencia de Wiedeking fue emitida al tiempo que Porsche reportó un incremento seis veces mayor en sus ganancias previas a impuestos, impulsadas por una serie de efectos relacionados con su gran inversión en VW.
Porsche gastó 4 mil millones de euros (mde) -5 mil millones de dólares (mdd) en la adquisición de una participación de 27.4% en el fabricante alemán y en los seis meses previos a enero reajustó el valor de sus acciones en VW a 520 mdd.
También obtuvo una suma similar del precio de las acciones conectadas a VW, que junto con las cifras que registró el año pasado, significan que ha ganado más de mil millones de euros.
A pesar de un descenso de 3% en el ingreso a 3 mil mde, Wiedeking dijo que la rentabilidad subyacente en su principal negocio de automóviles había aumentado. Las ganancias preliminares anteriores a impuestos registraron un incremento de 278 mde, a mil 450 mde.
Porsche cambió el equilibrio del poder en su consejo supervisor, anteriormente dividido equitativamente entre las familias Porsche y Piëch.
La familia Porsche ahora tendrá un director extra.
Wolfgang Porsche se convertirá en presidente de la compañía, reemplazando a Helmut Sihler, que no pertenece a ninguna de las familias. Han aumentado las especulaciones de que la acción fue una compensación por permitirle a Ferdinand Piëch, director de Porsche, permanecer como presidente de VW, algo cada vez más probable.

