Fuentes judiciales indicaron ayer que el joven quedó en libertad mientras continúa la investigación abierta tras la denuncia presentada por la editorial francesa Gallimard, que había comprobado cómo circulaba por la Red una traducción no autorizada de la obra, 'Harry Potter and the Deathly Hallows', que se publicó en versión original en inglés el pasado 21 de julio. Las fuentes señalaron que otras personas van a ser interrogadas y que el joven podría tener que afrontar fuertes sanciones económicas aunque, según los primeros indicios, actuó más como un fan que con ánimo de lucro. Los investigadores se sorprendieron por la calidad de la traducción, que casi parecía de un profesional. También existe una versión en español disponible en un sitio de la Red que hasta ahora ha tenido alrededor de 4 millones de visitas.
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