Cita:
Un tribunal de apelación de Bruselas ratificó el fallo de primera instancia que obliga al popular buscador de Internet a tener que contar con la autorización de los medios para publicar el material del que tienen derechos de publicación. En cumplimiento de esa decisión, el portal dejó de mostrar el material de los diario de Bélgica.
La noticia se conoció ayer cuando un tribunal de apelaciones de Bruselas confirmó un fallo de primera instancia que prohíbe a la versión belga del popular buscador de Internet Google a difundir textos y fotografías de varios diarios belgas si no cuenta con el previo consentimiento de esos medios.
En septiembre, un tribunal de primera instancia había impuesto a la compañía la prohibición, con el añadido de una multa de un millón de euros por cada día que inclumpliera con la misma. Pero el portal dejó inmediatamente de difundir esos contenidos. El tema no es menor porque involucra un gran debate de estos tiempos: qué es público y qué es privado sobre todo en lo referido a las patentes de propiedad intelectual.
El caso que ayer ratificó el Tribunal de Apelación de Bruselas se inició por una denuncia de Copiepresse, gestora de los derechos de editores belgas de prensa diaria, sobre la presunta violación por parte de Google de la ley sobre derechos del editor, del autor y el uso de datos generados por otras fuentes en Internet.
La firma, que gestiona los derechos de diarios en francés y alemán, llevó el caso a la Justicia hace casi un año atrás y después de constatar que el buscador Google publicaba sin autorización en su página web de Bélgica las noticias e imágenes de algunos de los más diarios más importantes del país sin la autorización.
La noticia se conoció ayer cuando un tribunal de apelaciones de Bruselas confirmó un fallo de primera instancia que prohíbe a la versión belga del popular buscador de Internet Google a difundir textos y fotografías de varios diarios belgas si no cuenta con el previo consentimiento de esos medios.
En septiembre, un tribunal de primera instancia había impuesto a la compañía la prohibición, con el añadido de una multa de un millón de euros por cada día que inclumpliera con la misma. Pero el portal dejó inmediatamente de difundir esos contenidos. El tema no es menor porque involucra un gran debate de estos tiempos: qué es público y qué es privado sobre todo en lo referido a las patentes de propiedad intelectual.
El caso que ayer ratificó el Tribunal de Apelación de Bruselas se inició por una denuncia de Copiepresse, gestora de los derechos de editores belgas de prensa diaria, sobre la presunta violación por parte de Google de la ley sobre derechos del editor, del autor y el uso de datos generados por otras fuentes en Internet.
La firma, que gestiona los derechos de diarios en francés y alemán, llevó el caso a la Justicia hace casi un año atrás y después de constatar que el buscador Google publicaba sin autorización en su página web de Bélgica las noticias e imágenes de algunos de los más diarios más importantes del país sin la autorización.

