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Fuente...os mercados son débiles. Los inversores veleidosos. Cualquier novedad puede llevarles a un frenesí de gasto, en un intento por ser los primeros, y terminar en un desastre. Hace apenas cinco años, la novedad era Internet, y fue protagonista de una de las mayores burbujas inversoras de la historia.
El problema, según los analistas, es que los inversores y gestores de capital no tenían una idea clara de para qué servía la Red, pero se dejaban asesorar por consultoras, que tampoco estaban especialmente bien informadas.
El mundo empresarial era analfabeto tecnológicamente; se invirtió mucho dinero y se perdió mucho más.
Estas son algunas de las ideas de aquél tiempo, que se lanzaron con el ánimo de conquistar el mundo y se esfumaron entre oficinas vacías y computadoras rematadas.
Kozmo y Diversia, chocolate a la puerta de la casa.
El pedido llegaba a las pocas horas y los costos del transporte eran ratios. Todo el mundo querría un servicio así, y ese fue el problema de Kozmo, una compañía que operaba de este modo en siete ciudades de Estados Unidos. Por supuesto, el transporte de cualquier cosa no es gratis y, por lo tanto, la tienda no era rentable. Cerró en 2001 y tuvo que despedir a 1,100 empleados.
Webvan, verduras a domicilio: El éxito mató a Webvan, que básicamente era una tienda de productos importados en Internet. Se extendió a ocho ciudades de Estados Unidos tras obtener 375 millones de dólares en su salida a bolsa.
Pero los márgenes en las verduras son muy pequeños, y cuantos más clientes llegaban, mayores eran sus pérdidas. Cerró en 2001 despidiendo a 2,000 personas.
Boo.com: Vender ropa y calzado de diseño a través de Internet no es una idea tan terrible, incluso con un nombre tan malo (‘boom’ significa abucheo en inglés). Hacerlo con un mal plan de negocio sí lo es. Boo.com se estableció en el Reino Unido y es un ejemplo de mala administración. En un tiempo en el que no había casi banda ancha, las páginas web de su sitio utilizaban Flash y JavaScript, y tardaban mucho en cargarse. Invirtieron grandes sumas en hacer una tienda global, en varios idiomas y con varias monedas. Las ventas eran mínimas, y la empresa había gastado más de 160 millones de dólares. Cerró en el 2000.
Pets.com: Esta compañía probablemente tenía uno de los nombres más atractivos de Internet, y una publicidad fantástica, con una marioneta de un perro como protagonista. Pero siquiera eso puede salvar a una mala idea.
Vender comida de perro o tierra de gato por Internet no funciona, más aún si se está perdiendo dinero en las entregas y se demora un par de días. Cerró en el 2000, nueve meses después de salir a bolsa.
eToys: Hoy en día Amazon.com y otras muchas tiendas venden juguetes por Internet con éxito, así que la idea no estaba tan descabellada. Sin embargo, la juguetería online eToys fue un desastre. Demasiado dinero en publicidad, marketing y tecnología, para las pocas ventas que tenían. Para colmo entregaban tarde. Llegó a valer en bolsa más que la cadena de tiendas Toys’R’us, pero cerró en 2001. Ahora está intentándolo de nuevo.
Go.com, el portal de la envidia: Disnea tenía envidia de Yago!, como muchas otras compañías. Así que decidió crear su propio portal multiservicios, Go.com, a partir de la compra del buscador Infoseek. Olvidado, tuvo que cerrar en el 2001. La broma le costó a Disnea 790 millones.
El problema, según los analistas, es que los inversores y gestores de capital no tenían una idea clara de para qué servía la Red, pero se dejaban asesorar por consultoras, que tampoco estaban especialmente bien informadas.
El mundo empresarial era analfabeto tecnológicamente; se invirtió mucho dinero y se perdió mucho más.
Estas son algunas de las ideas de aquél tiempo, que se lanzaron con el ánimo de conquistar el mundo y se esfumaron entre oficinas vacías y computadoras rematadas.
Kozmo y Diversia, chocolate a la puerta de la casa.
El pedido llegaba a las pocas horas y los costos del transporte eran ratios. Todo el mundo querría un servicio así, y ese fue el problema de Kozmo, una compañía que operaba de este modo en siete ciudades de Estados Unidos. Por supuesto, el transporte de cualquier cosa no es gratis y, por lo tanto, la tienda no era rentable. Cerró en 2001 y tuvo que despedir a 1,100 empleados.
Webvan, verduras a domicilio: El éxito mató a Webvan, que básicamente era una tienda de productos importados en Internet. Se extendió a ocho ciudades de Estados Unidos tras obtener 375 millones de dólares en su salida a bolsa.
Pero los márgenes en las verduras son muy pequeños, y cuantos más clientes llegaban, mayores eran sus pérdidas. Cerró en 2001 despidiendo a 2,000 personas.
Boo.com: Vender ropa y calzado de diseño a través de Internet no es una idea tan terrible, incluso con un nombre tan malo (‘boom’ significa abucheo en inglés). Hacerlo con un mal plan de negocio sí lo es. Boo.com se estableció en el Reino Unido y es un ejemplo de mala administración. En un tiempo en el que no había casi banda ancha, las páginas web de su sitio utilizaban Flash y JavaScript, y tardaban mucho en cargarse. Invirtieron grandes sumas en hacer una tienda global, en varios idiomas y con varias monedas. Las ventas eran mínimas, y la empresa había gastado más de 160 millones de dólares. Cerró en el 2000.
Pets.com: Esta compañía probablemente tenía uno de los nombres más atractivos de Internet, y una publicidad fantástica, con una marioneta de un perro como protagonista. Pero siquiera eso puede salvar a una mala idea.
Vender comida de perro o tierra de gato por Internet no funciona, más aún si se está perdiendo dinero en las entregas y se demora un par de días. Cerró en el 2000, nueve meses después de salir a bolsa.
eToys: Hoy en día Amazon.com y otras muchas tiendas venden juguetes por Internet con éxito, así que la idea no estaba tan descabellada. Sin embargo, la juguetería online eToys fue un desastre. Demasiado dinero en publicidad, marketing y tecnología, para las pocas ventas que tenían. Para colmo entregaban tarde. Llegó a valer en bolsa más que la cadena de tiendas Toys’R’us, pero cerró en 2001. Ahora está intentándolo de nuevo.
Go.com, el portal de la envidia: Disnea tenía envidia de Yago!, como muchas otras compañías. Así que decidió crear su propio portal multiservicios, Go.com, a partir de la compra del buscador Infoseek. Olvidado, tuvo que cerrar en el 2001. La broma le costó a Disnea 790 millones.
Nota puramente informativa.

