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fuenteEl *mal* ejemplo de Moscú11/07/2005
En Moscú podemos conseguir lo que queramos. Las mercancías más caras dentro del mercado de software, todos aquellos datos personales por los que deberíamos sentir inseguridad si caen en malas manos, no son de dominio público en Moscú, pero eso no nos impide poder obtenerlos en escasos 15 minutos. He aquí la prueba.
Existe un lugar llamado mercado de Gorbushka en Moscú, un mejunje de quioscos que se dedican a vender cd-roms, dvd´s y un amplio abanico de gadgets. El mercado de Gorbushka se encuentra en una vieja fábrica al oeste del centro de la ciudad y es la meca de la piratería.
¿Dónde puedo comprar bases de datos con información privada? Podemos preguntarle a cualquiera de estos vendedores. Normalmente nos encontraremos con los famosos vendedores del top manta que tienen en su haber los últimos éxitos musicales y los estrenos de Hollywood en la pantalla grande, por ejemplo. Pero no nos mirarán con cara extrañada. Lo más probable es que nos indiquen hacia dónde dirigirnos; hacia otro vendedor del mercadillo. Este, ante nuestra petición, hace una llamada y momentos después aparece un tercer vendedor que nos abre la puerta a nuestra pregunta. "¿Qué datos necesitas? Tengo de todo", afirma.
En estos días que corren, encontrar personas que comercien con información robada en Moscú, es sorprendentemente corriente. Y esta afirmación resulta cuanto menos que alarmante. Pero continuemos con la historia.
El vendedor de Gorbushka nos ofrece un disco duro con datos personales del banco central de Rusia por 1.500 dólares. La información contenida en ese disco fue robada por hackers a principios de este año y comprada por más compañías de las que nos pudiéramos esperar. El motivo, conocer detalles sobres sus competidores, entre otras cosas.
Esta información, admite el vendedor, es bastante especializada. Siendo consciente de su valor el vendedor continúa informándonos sobre todo lo que podríamos conseguir por unos pocos dólares.
El tipo de información más vendida es por lo visto la relacionada con los impuestos, incluyendo direcciones de domicilios particulares y las rentas declaradas. Estos datos nos costarían unos 215 dólares.
Y este espectáculo no tiene visos de menguar. Todo este juego forma parte de un problema mucho más grave para Rusia como país de lobbies y miembro de la World Trade Organization.
En el quiosco de Gorbushka las ventas son muy fuertes y el vendedor se excusa con la intención de ayudar a otros consumidores mientras consideramos las opciones: ¿43 dólares por la lista de suscriptores de una compañía de teléfono móvil? ¿100 dólares por la base de datos de todos los vehículos registrados de Moscú? Esta última opción parece irresistible. Contiene nombres, cumpleaños, números de pasaporte, direcciones, números de teléfono, descripciones de vehículos y los números de identificación de vehículos en Moscú o VIN.
El vendedor de Gorbushka parece muy contento con su venta, pero desconcertado. Tanto es así que pregunta: "Oye, ¿eres un espía americano?
Este recibe una pregunta como respuesta: "¿Qué? ¿Venderías tu país tan barato?
El vendedor se ríe y vuelve a su trabajo.
Asistimos a una preocupante situación relativa a los datos sensibles. Este es solo un ejemplo que pone de manifiesto la falta de seguridad en todo tipo de entidades que manejan nuestros datos personales, privados. ¿Dónde queda nuestra privacidad? Aquí a golpe de dólar.
Sobre el tema de la privacidad ya reflexionó en su momento nuestro columnista José Manuel Gimeno en su serie de artículos "Nos vigilan" (Nos Vigilan I, Nos Vigilan II y Nos Vigilan III)
Es terrible pero al parecer el presente futuro está marcado por nuestra privacidad desnuda ante los vendedores de mercadillos. ¿Cómo nos defenderemos ante este enemigo?
PD: Gracias a dharana por el link a la historia en Globetechnology de la que ha bebido este editorial.
Sarah Romero
Directora
En Moscú podemos conseguir lo que queramos. Las mercancías más caras dentro del mercado de software, todos aquellos datos personales por los que deberíamos sentir inseguridad si caen en malas manos, no son de dominio público en Moscú, pero eso no nos impide poder obtenerlos en escasos 15 minutos. He aquí la prueba.
Existe un lugar llamado mercado de Gorbushka en Moscú, un mejunje de quioscos que se dedican a vender cd-roms, dvd´s y un amplio abanico de gadgets. El mercado de Gorbushka se encuentra en una vieja fábrica al oeste del centro de la ciudad y es la meca de la piratería.
¿Dónde puedo comprar bases de datos con información privada? Podemos preguntarle a cualquiera de estos vendedores. Normalmente nos encontraremos con los famosos vendedores del top manta que tienen en su haber los últimos éxitos musicales y los estrenos de Hollywood en la pantalla grande, por ejemplo. Pero no nos mirarán con cara extrañada. Lo más probable es que nos indiquen hacia dónde dirigirnos; hacia otro vendedor del mercadillo. Este, ante nuestra petición, hace una llamada y momentos después aparece un tercer vendedor que nos abre la puerta a nuestra pregunta. "¿Qué datos necesitas? Tengo de todo", afirma.
En estos días que corren, encontrar personas que comercien con información robada en Moscú, es sorprendentemente corriente. Y esta afirmación resulta cuanto menos que alarmante. Pero continuemos con la historia.
El vendedor de Gorbushka nos ofrece un disco duro con datos personales del banco central de Rusia por 1.500 dólares. La información contenida en ese disco fue robada por hackers a principios de este año y comprada por más compañías de las que nos pudiéramos esperar. El motivo, conocer detalles sobres sus competidores, entre otras cosas.
Esta información, admite el vendedor, es bastante especializada. Siendo consciente de su valor el vendedor continúa informándonos sobre todo lo que podríamos conseguir por unos pocos dólares.
El tipo de información más vendida es por lo visto la relacionada con los impuestos, incluyendo direcciones de domicilios particulares y las rentas declaradas. Estos datos nos costarían unos 215 dólares.
Y este espectáculo no tiene visos de menguar. Todo este juego forma parte de un problema mucho más grave para Rusia como país de lobbies y miembro de la World Trade Organization.
En el quiosco de Gorbushka las ventas son muy fuertes y el vendedor se excusa con la intención de ayudar a otros consumidores mientras consideramos las opciones: ¿43 dólares por la lista de suscriptores de una compañía de teléfono móvil? ¿100 dólares por la base de datos de todos los vehículos registrados de Moscú? Esta última opción parece irresistible. Contiene nombres, cumpleaños, números de pasaporte, direcciones, números de teléfono, descripciones de vehículos y los números de identificación de vehículos en Moscú o VIN.
El vendedor de Gorbushka parece muy contento con su venta, pero desconcertado. Tanto es así que pregunta: "Oye, ¿eres un espía americano?
Este recibe una pregunta como respuesta: "¿Qué? ¿Venderías tu país tan barato?
El vendedor se ríe y vuelve a su trabajo.
Asistimos a una preocupante situación relativa a los datos sensibles. Este es solo un ejemplo que pone de manifiesto la falta de seguridad en todo tipo de entidades que manejan nuestros datos personales, privados. ¿Dónde queda nuestra privacidad? Aquí a golpe de dólar.
Sobre el tema de la privacidad ya reflexionó en su momento nuestro columnista José Manuel Gimeno en su serie de artículos "Nos vigilan" (Nos Vigilan I, Nos Vigilan II y Nos Vigilan III)
Es terrible pero al parecer el presente futuro está marcado por nuestra privacidad desnuda ante los vendedores de mercadillos. ¿Cómo nos defenderemos ante este enemigo?
PD: Gracias a dharana por el link a la historia en Globetechnology de la que ha bebido este editorial.
Sarah Romero
Directora
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