Cita:
El «messenger» ayuda a los psicólogos de la asociación de protección de menores Protégeles a tratar a las víctimas de acoso escolar que les manifiestan su problema a través de la web.
12 Feb 2007, 13:31 | Fuente: COLPISA
La aplicación permite a los especialistas comunicarse de una forma natural con los chicos y profundizar en sus sentimientos, «sin que los chavales esquiven la mirada y contengan la emoción», cuenta el presidente de Protégeles, Guillermo Cánovas. Porque a los acosados en el colegio «les cuesta mucho hablar ya que pasan por situaciones muy humillantes». Esta herramienta permite un contacto fluido, respuestas inmediatas al sufrimiento de los adolescentes.
La primera llamada de socorro llega por el correo electrónico. La asociación utiliza este medio para dar información y comunicarse con los padres. Con el «messenger» atienden a las víctimas con secuelas. Desde mayo, cuando se abrió esta línea de ayuda, han atendido a un centenar de personas de toda España. El hostigamiento continúa en el 25 por ciento de los casos. Cinco de las personas apoyadas psicológicamente son adultos marcados desde su infancia. Ya no son acosados, pero no han superado el problema, les afecta cada día.
Los psicólogos de Protégeles tienen experiencia en la atención a jóvenes a través del Windows Live Messenger. Se estrenaron hace un año con dos web de ayuda en casos de anorexia o bulimia (www.anaymia.com y www.masqueunaimagen.com).
La asociación decidió crear esta web contra la violencia en las aulas tras esta primera y positiva iniciativa con el «messenger», y la detección de varios casos de «ciberbullying» (utilizar las nuevas tecnologías para acosar a un compañero de colegio) a través de foros. En ellos se daban datos personales (nombre completo y número de teléfono) de las víctimas. Los acosadores animaban a otros internautas a llamar para insultarlas.
A diferencia de los afectados por anorexia o bulimia, que tienen sus espacios de encuentro en internet, donde contactan e intercambian experiencias, las víctimas de acoso escolar no se reúnen en el «ciberespacio». «Por un lado, es bueno que no existan esos sitios porque muchas veces se dejan influenciar por otros y se perpetúa el problema. A veces ponen muchas expectativas en que contesten rápido y eso no ocurre», dice Cánovas.
12 Feb 2007, 13:31 | Fuente: COLPISA
La aplicación permite a los especialistas comunicarse de una forma natural con los chicos y profundizar en sus sentimientos, «sin que los chavales esquiven la mirada y contengan la emoción», cuenta el presidente de Protégeles, Guillermo Cánovas. Porque a los acosados en el colegio «les cuesta mucho hablar ya que pasan por situaciones muy humillantes». Esta herramienta permite un contacto fluido, respuestas inmediatas al sufrimiento de los adolescentes.
La primera llamada de socorro llega por el correo electrónico. La asociación utiliza este medio para dar información y comunicarse con los padres. Con el «messenger» atienden a las víctimas con secuelas. Desde mayo, cuando se abrió esta línea de ayuda, han atendido a un centenar de personas de toda España. El hostigamiento continúa en el 25 por ciento de los casos. Cinco de las personas apoyadas psicológicamente son adultos marcados desde su infancia. Ya no son acosados, pero no han superado el problema, les afecta cada día.
Los psicólogos de Protégeles tienen experiencia en la atención a jóvenes a través del Windows Live Messenger. Se estrenaron hace un año con dos web de ayuda en casos de anorexia o bulimia (www.anaymia.com y www.masqueunaimagen.com).
La asociación decidió crear esta web contra la violencia en las aulas tras esta primera y positiva iniciativa con el «messenger», y la detección de varios casos de «ciberbullying» (utilizar las nuevas tecnologías para acosar a un compañero de colegio) a través de foros. En ellos se daban datos personales (nombre completo y número de teléfono) de las víctimas. Los acosadores animaban a otros internautas a llamar para insultarlas.
A diferencia de los afectados por anorexia o bulimia, que tienen sus espacios de encuentro en internet, donde contactan e intercambian experiencias, las víctimas de acoso escolar no se reúnen en el «ciberespacio». «Por un lado, es bueno que no existan esos sitios porque muchas veces se dejan influenciar por otros y se perpetúa el problema. A veces ponen muchas expectativas en que contesten rápido y eso no ocurre», dice Cánovas.


