Cita:
Fuente...Conocí Internet en Birmingham en 1995. No podía creer lo que veía y desde ese momento me cautivaron sus posibilidades.
Yo no había tocado hasta entonces una computadora y al volver al país me puse en campaña, compré una máquina y me suscribí al insipiente servicio, tanto como carísimo, que teníamos entonces en Tucumán (150 pesos-dólares por 15 horas de conexión).
Siempre creí que había que invertir para Evangelizar con éxito. Para mi internet es la Nueva Red de Pedro y todo es poco para llegar a más gente. Esto es lo que encontré: mucha gente sola, necesitada de que la escuchen y de que la contengan.
Me sorprendía sobre todo la rapidez con la que se llegaba a lo más íntimo del corazón humano. En ese tiempo teníamos un programa de televisión en Canal 10: “Sube a la Montaña”. Recuerdo que hicimos una prueba buscando a Jesucristo en internet en Argentina. La respuesta: “Not found”.
Me dije: Dios existe… luego, debe estar en internet. La primera página que hice fue en un servidor gratuito de “geocities” y la armaba, como Dios me ayudaba, con Word. ¿Se imaginan? Un calvario…
En internet aparece lo que alguien pone por eso estoy convencido que el uso de las Nuevas Tecnologías, es un desafío para la Nueva Evangelización.
En internet conocí al filósofo agnóstico que mataría al último cura con las tripas del ultimo obispo (como me dijo). A la persona mayor que vio en esta herramienta un digno que hacer, inventando e-mails con contenido formativos que pueden hasta salvar una vida o simplemente abrir el corazón en 30 segundos a la acción de la Gracia de Dios.
También me topé con un arrepentido criminal que necesitaba ser escuchado. Y hasta me toco conocer a dos parejas que se conocieron en internet, de diferentes países, y se vinieron a casar en Tucumán.
Ah… me olvidaba, el filósofo anticlerical, después de más de dos años de e-mails, términó confesándose con un cura de carne y hueso en su ciudad natal y yo me llené de amigos virtuales, que hasta hoy seguimos compartiendo la vida y la Fe en este maravilloso mundo de las nuevas tecnologías y de las mejores y más inmediatas posibilidades. Saludos a todos”.
Padre Miguel
Yo no había tocado hasta entonces una computadora y al volver al país me puse en campaña, compré una máquina y me suscribí al insipiente servicio, tanto como carísimo, que teníamos entonces en Tucumán (150 pesos-dólares por 15 horas de conexión).
Siempre creí que había que invertir para Evangelizar con éxito. Para mi internet es la Nueva Red de Pedro y todo es poco para llegar a más gente. Esto es lo que encontré: mucha gente sola, necesitada de que la escuchen y de que la contengan.
Me sorprendía sobre todo la rapidez con la que se llegaba a lo más íntimo del corazón humano. En ese tiempo teníamos un programa de televisión en Canal 10: “Sube a la Montaña”. Recuerdo que hicimos una prueba buscando a Jesucristo en internet en Argentina. La respuesta: “Not found”.
Me dije: Dios existe… luego, debe estar en internet. La primera página que hice fue en un servidor gratuito de “geocities” y la armaba, como Dios me ayudaba, con Word. ¿Se imaginan? Un calvario…
En internet aparece lo que alguien pone por eso estoy convencido que el uso de las Nuevas Tecnologías, es un desafío para la Nueva Evangelización.
En internet conocí al filósofo agnóstico que mataría al último cura con las tripas del ultimo obispo (como me dijo). A la persona mayor que vio en esta herramienta un digno que hacer, inventando e-mails con contenido formativos que pueden hasta salvar una vida o simplemente abrir el corazón en 30 segundos a la acción de la Gracia de Dios.
También me topé con un arrepentido criminal que necesitaba ser escuchado. Y hasta me toco conocer a dos parejas que se conocieron en internet, de diferentes países, y se vinieron a casar en Tucumán.
Ah… me olvidaba, el filósofo anticlerical, después de más de dos años de e-mails, términó confesándose con un cura de carne y hueso en su ciudad natal y yo me llené de amigos virtuales, que hasta hoy seguimos compartiendo la vida y la Fe en este maravilloso mundo de las nuevas tecnologías y de las mejores y más inmediatas posibilidades. Saludos a todos”.
Padre Miguel
Este artículo me parece un excelente ejemplo de la universalidad de las nuevas tecnologías, que pueden dejar una huella profundas en muchas vidas también para bién.
Saludos.

