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Imágenes detalladas de bases militares británicas por Google Earth fueron encontradas en hogares de insurgentes iraquíes, informó en enero un periódico de Londres.
Un funcionario del ejército británico dijo a Daily Telegraph que las imágenes confiscadas mostraban Land Rovers, edificios, barracas e instalaciones sanitarias dentro del recinto militar en Basora, Irak.
Según se dijo, funcionarios británicos se quejaron a Google, con sede en California, y la compañía de software reemplazó las imágenes con datos anteriores a la guerra en su globo terráqueo, que se puede bajar de Internet.
Aunque se desconoce el alcance del uso de Google Earth por parte de los insurgentes, la noticia subrayó lo que algunos expertos ven como un creciente conflicto entre las necesidades de seguridad nacional y la vista de alta resolución del planeta por satélite que presenta el software.
Ram Jakhu, un profesor de derecho de la Universidad McGill, en Canadá, califica esta postura como una “reacción justicada, toda vez que el tema de la seguridad nacional es de suma importancia”.
Los gobiernos deben tener leyes que apoyen la libertad de información, incluyendo el derecho a tomar y divulgar fotos, dijo. Pero existen límites.
“Google no debe espiar para los terroristas”, dice Jakhu. Ni Google ni los funcionarios militares británicos respondieron a peticiones de una entrevista. Google Earth está compuesto de imágenes por satélite y aéreas desclasificadas, que han sido unidas para dar a los usuarios una vista tridimensional del planeta.
Para algunos lugares, las imágenes tienen una resolución tan excelente como de 49 pies por pixel -suficiente para ver calles individuales, distinguir edificios e incluso divisar el color de los automóviles.
Los críticos dicen que esto facilitará a los terroristas vistas detalladas deficientes de objetivos potenciales, tales como plantas nucleares y dependencias gubernamentales. El software podría también poner casas costosas o cárceles en riesgo de ser blancos de criminales, dicen los críticos.
“En términos prácticos, pienso que todo lo que esté por encima de una resolución de 5 metros debe ser compartido libremente -siempre y cuando tenga dos o tres años de existencia, y siempre y cuando no se trate de datos en tiempo real”, dice Jakhu. “Google (Earth) no usa datos en tiempo real, y no debe hacerlo”.
Otros expertos en seguridad dicen que las preocupaciones sobre las imágenes de Google son exageradas.
“El hecho de que el enemigo esté fascinado por tales imágenes no demuestra que ellos se hayan aprovechado de ellas”, dice John Pike, director de GlobalSecurity.org., un comité de expertos con sede en Washington, D.C.
Por ejemplo, dice Pike, aun sin la tecnología que Google tiene a su disposición, los insurgentes “no parecen haber demostrado ninguna dificultad en encontrar nuestras tropas en Irak”.
Pike señaló también que las imágenes de Google Earth carecen de un sello con la fecha, lo que pone en duda la exactitud de la imagen, y que los acampamentos militares están en un estado de movimiento constante.
Quizás hasta resulte más revelador el hecho de que los funcionarios de defensa de Estados Unidos no han encontrado ninguna razón para sonar la alarma sobre las imágenes de Google Earth.
“El Departamento de Defensa de Estados Unidos, evidentemente, decidió que estas imágenes no son un riesgo significativo, ya que cuentan con la autoridad legal para impedir su divulgación”, dice él.
“Esta no es una administración propensa a la apertura”, añade él, “sino que más bien tiende a equivocarse fuertemente en la dirección de no ofrecer información”.
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Imágenes detalladas de bases militares británicas por Google Earth fueron encontradas en hogares de insurgentes iraquíes, informó en enero un periódico de Londres.
Un funcionario del ejército británico dijo a Daily Telegraph que las imágenes confiscadas mostraban Land Rovers, edificios, barracas e instalaciones sanitarias dentro del recinto militar en Basora, Irak.
Según se dijo, funcionarios británicos se quejaron a Google, con sede en California, y la compañía de software reemplazó las imágenes con datos anteriores a la guerra en su globo terráqueo, que se puede bajar de Internet.
Aunque se desconoce el alcance del uso de Google Earth por parte de los insurgentes, la noticia subrayó lo que algunos expertos ven como un creciente conflicto entre las necesidades de seguridad nacional y la vista de alta resolución del planeta por satélite que presenta el software.
Ram Jakhu, un profesor de derecho de la Universidad McGill, en Canadá, califica esta postura como una “reacción justicada, toda vez que el tema de la seguridad nacional es de suma importancia”.
Los gobiernos deben tener leyes que apoyen la libertad de información, incluyendo el derecho a tomar y divulgar fotos, dijo. Pero existen límites.
“Google no debe espiar para los terroristas”, dice Jakhu. Ni Google ni los funcionarios militares británicos respondieron a peticiones de una entrevista. Google Earth está compuesto de imágenes por satélite y aéreas desclasificadas, que han sido unidas para dar a los usuarios una vista tridimensional del planeta.
Para algunos lugares, las imágenes tienen una resolución tan excelente como de 49 pies por pixel -suficiente para ver calles individuales, distinguir edificios e incluso divisar el color de los automóviles.
Los críticos dicen que esto facilitará a los terroristas vistas detalladas deficientes de objetivos potenciales, tales como plantas nucleares y dependencias gubernamentales. El software podría también poner casas costosas o cárceles en riesgo de ser blancos de criminales, dicen los críticos.
“En términos prácticos, pienso que todo lo que esté por encima de una resolución de 5 metros debe ser compartido libremente -siempre y cuando tenga dos o tres años de existencia, y siempre y cuando no se trate de datos en tiempo real”, dice Jakhu. “Google (Earth) no usa datos en tiempo real, y no debe hacerlo”.
Otros expertos en seguridad dicen que las preocupaciones sobre las imágenes de Google son exageradas.
“El hecho de que el enemigo esté fascinado por tales imágenes no demuestra que ellos se hayan aprovechado de ellas”, dice John Pike, director de GlobalSecurity.org., un comité de expertos con sede en Washington, D.C.
Por ejemplo, dice Pike, aun sin la tecnología que Google tiene a su disposición, los insurgentes “no parecen haber demostrado ninguna dificultad en encontrar nuestras tropas en Irak”.
Pike señaló también que las imágenes de Google Earth carecen de un sello con la fecha, lo que pone en duda la exactitud de la imagen, y que los acampamentos militares están en un estado de movimiento constante.
Quizás hasta resulte más revelador el hecho de que los funcionarios de defensa de Estados Unidos no han encontrado ninguna razón para sonar la alarma sobre las imágenes de Google Earth.
“El Departamento de Defensa de Estados Unidos, evidentemente, decidió que estas imágenes no son un riesgo significativo, ya que cuentan con la autoridad legal para impedir su divulgación”, dice él.
“Esta no es una administración propensa a la apertura”, añade él, “sino que más bien tiende a equivocarse fuertemente en la dirección de no ofrecer información”.
Saludos.

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