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Fuente...Cuatro mil quinientos millones de operaciones de cálculo por segundo. Esa será la capacidad de trabajo de uno de los 500 ordenadores más potentes del mundo que llegará a Valencia este mismo año. Será en octubre cuando todo esté listo para que la Universitat albergue este gran ordenador compuesto por 512 máquinas, que ocupará una superficie de más de 50 metros cuadrados.
De momento ya se ha empezado a trabajar en la aclimatación de la sala que albergará este superordenador y que tardará tres meses en estar lista. 'Las máquinas estarán integradas en cinco armarios de cuatro metros de ancho por uno de profundidad. Además, deben tener una aclimatación adecuada, porque desprenden mucho calor y necesitan un sistema de refrigeración', explicó José Antonio Vázquez, jefe del servicio de Informática de la Universitat.
El superordenador, que se instalará en el campus de Burjassot, triplicará la potencia de cálculo actual de la Universitat de València ¿pasará de 1,2 teraflops a 4,5¿. 'Este superordenador se constituirá como uno de los nodos de la Red Española de Supercomputadoras ¿a la que pertenece la Universitat¿ y procede del centro nacional de Barcelona', afirmó Vázquez.
Uno de sus destinatarios más inmediatos serán los investigadores en astrofísica que podrán elaborar cálculos de la evolución real de las galaxias o analizar los agujeros negros. Junto a ellos, científicos de física atómica, química molecular y bioquímica se verán beneficiados con la llegada del superordenador.
La agilidad en las operaciones, una de las principales ventajas de la supercomputadora, permitirá adelantar los tiempos en los análisis de datos. 'De tres semanas a sólo unos días', apuntó el jefe del servicio informático de la Universitat. Además, Vázquez aseguró que el hecho de que los estudios 'puedan ser grabados en soportes como el IMAX permitirán una mayor divulgación de la ciencia a nivel social'.
El superordenador supone 'un primer paso para sentar las bases de cálculo científico para un futuro creciemiento de un parque científico de la Universitat'. Y es que el siguiente puede ser la creación de un Centro de Física Médica, tal y como ya anunció el Gobierno, que desarrollará aplicaciones de técnicas de física de partículas y nuclear en la terapia y el diagnóstico de enfermedades neurodegenerativas y oncológicas en los casos en los que la radioterapia convencional presenta un alto riesgo.
De momento ya se ha empezado a trabajar en la aclimatación de la sala que albergará este superordenador y que tardará tres meses en estar lista. 'Las máquinas estarán integradas en cinco armarios de cuatro metros de ancho por uno de profundidad. Además, deben tener una aclimatación adecuada, porque desprenden mucho calor y necesitan un sistema de refrigeración', explicó José Antonio Vázquez, jefe del servicio de Informática de la Universitat.
El superordenador, que se instalará en el campus de Burjassot, triplicará la potencia de cálculo actual de la Universitat de València ¿pasará de 1,2 teraflops a 4,5¿. 'Este superordenador se constituirá como uno de los nodos de la Red Española de Supercomputadoras ¿a la que pertenece la Universitat¿ y procede del centro nacional de Barcelona', afirmó Vázquez.
Uno de sus destinatarios más inmediatos serán los investigadores en astrofísica que podrán elaborar cálculos de la evolución real de las galaxias o analizar los agujeros negros. Junto a ellos, científicos de física atómica, química molecular y bioquímica se verán beneficiados con la llegada del superordenador.
La agilidad en las operaciones, una de las principales ventajas de la supercomputadora, permitirá adelantar los tiempos en los análisis de datos. 'De tres semanas a sólo unos días', apuntó el jefe del servicio informático de la Universitat. Además, Vázquez aseguró que el hecho de que los estudios 'puedan ser grabados en soportes como el IMAX permitirán una mayor divulgación de la ciencia a nivel social'.
El superordenador supone 'un primer paso para sentar las bases de cálculo científico para un futuro creciemiento de un parque científico de la Universitat'. Y es que el siguiente puede ser la creación de un Centro de Física Médica, tal y como ya anunció el Gobierno, que desarrollará aplicaciones de técnicas de física de partículas y nuclear en la terapia y el diagnóstico de enfermedades neurodegenerativas y oncológicas en los casos en los que la radioterapia convencional presenta un alto riesgo.
Saludos.

