Cita:
http://www.lanacion.com.ar/tecnologi...nota_id=868356 Hoy, por fin, podemos conversar con cónyuges, socios y colegas haciendo ademanes y caminando teatralmente por la habitación sin que tanto esfuerzo escénico se pierda en la soledad de nuestros cuartos. Es que ahora uno puede oír y ver a la otra persona por medio de Internet. Y ser visto, desde luego.


