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Link permanente: http://www.lanacion.com.ar/897548 Nunca había tardado tanto tiempo en probar una nueva versión de Windows. Quizás sea esa sensación de dejá vu , duramente ganada tras haber instalado todos los DOS desde la versión 3, Windows 2.0, 3.0 y 3.1, OS/2 2.1, 3.0 y 4.0, Windows 95, unas diez versiones de Linux de diversas distribuciones desde 1996 hasta hoy, más Windows 98, Millennium, 2000 y XP. Pero tal vez sea otra cosa. Tal vez es que el XP, pese a sus vulnerabilidades, es un gran sistema operativo, y no me daban ganas de cambiarlo. En cierto sentido, tenía razón.
Hace una semana instalé la copia que me envió Microsoft del Vista Home Premium. Aquí van mis primeras impresiones y un truco indispensable.
Primero, muy fácil de instalar. Diré más: excesivamente fácil. Al revés que en XP o 2000, no apareció una pantalla basada en texto para crear nuevas particiones. Esas opciones están, tras un botón etiquetado Opciones avanzadas , sólo si se arranca la máquina con el DVD. Ya había hecho esto, desde luego, pero al colocar el número de serie recibí un mensaje diciendo que sólo podía correr el instalador desde dentro de Windows XP.
Ya daré más detalles sobre el tema de la instalación pronto. Por ahora, diré que tardó lo de siempre (algo más de media hora) y no encontró problemas de compatibilidad con el hardware; ni siquiera con el que se suponía que no iba a andar (una placa de red). En un rato, ya tenía el Vista funcionando, la máquina conectada con la red interna y, desde allí, con Internet.
Visualmente, es mucho más agradable que el XP y menos innecesariamente frondoso, a mi paladar, que el Mac OS X. No hay, sin embargo, nada que no haya visto antes en Mac y Linux. No, tampoco los gadgets (miniaplicaciones para el Escritorio). Sin embargo, la experiencia funciona. Es decir, da ganas de volver a arrancar el Vista, una vez que se lo probó. Además, está organizado de una forma más racional y con suficiente RAM es tanto o más ágil que el XP.
Pero no todo es tan intuitivo como uno esperaría de una empresa que ha vendido sistemas operativos durante 25 años. Por ejemplo, ya no se puede arrastrar una barra de herramientas personalizada a cualquier borde de la pantalla. Una muy mala noticia. Pero hay un truco.
Ahora basta arrastrar cualquier carpeta con accesos directos a uno de los bordes de la pantalla para que el Vista ofrezca la opción de crear allí una barra de herramientas. Es menos intuitivo, pero por fortuna podremos seguir teniendo estas útiles cajas de herramientas en el Escritorio.
Así que una buena primera impresión, aunque nada, todavía, que me impulse a cambiar hoy mismo el XP. Habrá, pronto, más noticias. Y más trucos.
Por Ariel Torres
Hace una semana instalé la copia que me envió Microsoft del Vista Home Premium. Aquí van mis primeras impresiones y un truco indispensable.
Primero, muy fácil de instalar. Diré más: excesivamente fácil. Al revés que en XP o 2000, no apareció una pantalla basada en texto para crear nuevas particiones. Esas opciones están, tras un botón etiquetado Opciones avanzadas , sólo si se arranca la máquina con el DVD. Ya había hecho esto, desde luego, pero al colocar el número de serie recibí un mensaje diciendo que sólo podía correr el instalador desde dentro de Windows XP.
Ya daré más detalles sobre el tema de la instalación pronto. Por ahora, diré que tardó lo de siempre (algo más de media hora) y no encontró problemas de compatibilidad con el hardware; ni siquiera con el que se suponía que no iba a andar (una placa de red). En un rato, ya tenía el Vista funcionando, la máquina conectada con la red interna y, desde allí, con Internet.
Visualmente, es mucho más agradable que el XP y menos innecesariamente frondoso, a mi paladar, que el Mac OS X. No hay, sin embargo, nada que no haya visto antes en Mac y Linux. No, tampoco los gadgets (miniaplicaciones para el Escritorio). Sin embargo, la experiencia funciona. Es decir, da ganas de volver a arrancar el Vista, una vez que se lo probó. Además, está organizado de una forma más racional y con suficiente RAM es tanto o más ágil que el XP.
Pero no todo es tan intuitivo como uno esperaría de una empresa que ha vendido sistemas operativos durante 25 años. Por ejemplo, ya no se puede arrastrar una barra de herramientas personalizada a cualquier borde de la pantalla. Una muy mala noticia. Pero hay un truco.
Ahora basta arrastrar cualquier carpeta con accesos directos a uno de los bordes de la pantalla para que el Vista ofrezca la opción de crear allí una barra de herramientas. Es menos intuitivo, pero por fortuna podremos seguir teniendo estas útiles cajas de herramientas en el Escritorio.
Así que una buena primera impresión, aunque nada, todavía, que me impulse a cambiar hoy mismo el XP. Habrá, pronto, más noticias. Y más trucos.
Por Ariel Torres

