Interesante debate, con repaso histórico y todo (gracias
Aletheia 
)...
En mi opinión, como hoy en día, casi todo se mueve por el dinero y por intereses económicos, está más que claro, si lo piensas un poco, que las empresas buscan personas infelices consigo mismas, y eso es lo que trae este sistema; personas no satisfechas de sus cualidades, personas sin personalidad que sólo buscan el modelo y el estereotipo implantado a fuerza de repetición hasta la saciedad. Personas que al no sentirse a gusto van a DESEAR y DESEAR aquello que ven, explícita y subliminalmente, que se nos muestra cada día en miles de soportes con el fin de vender; la publicidad. Personas que van a comprar con la idea inconsciente y a veces consciente de que van a superarse, y luego resulta que no, que sigues necesitando más cosas porque siempre vas a seguir comparando y comparando, y las modas variarán y siempre necesitarás comprar. Es como beber agua del mar para paliar la sed.
Y sí, como dice
Meta, ahora también los hombres se hacen
metrosexuales, porque si antes sólo se le exigía a la mujer, -bueno..., antes pero no tan antes, porque no es muy antigua toda esta tradición del culto al cuerpo y la esclavitud a la que nos vemos sometidos/as, antes sólo las mujeres de la nobleza podían preocuparse realmente de la belleza y los cuidados personales, el resto de mujeres bastante tenía con trabajar en el campo, cuidar de toda su familia o no poder salir de su casa. Fíjate, por ejemplo el término "celulitis" empezó a utilizarlo la revista Vogue en la primera mitad del siglo XX.- Bueno, sí, pues ahora las empresas han visto posibilidad de mercado también en esa otra casi mitad de la población; la masculina. ¿Y qué mejor? ¡¡Hagámos de ellos también seres infelices!! ¡Qué consuman!! ¡Qué nos den ganancias!
Sí, es así la realidad, yo por eso intento sentirme 100% a gusto conmigo misma, porque sé que perfecto no hay nadie, y mira..., ¡a quién no le guste que no mire! La persona que sólo busque a la persona perfecta, a la modelo de revista, pues él/ella se lo pierde, porque tiene una mente muy cerrada y muy ilusa claro, y por cierto tampoco será feliz nunca porque siempre estará buscando esa perfección y encontrando defectos a su pareja.
Acabo con esta cita:
“Una mujer que no se gusta a sí misma no puede ser libre, y el sistema se ha preocupado de que las mujeres no lleguen a gustarse nunca.” -Beatriz Gimeno-
Evidentemente, el término "mujer" en esta frase ya puede ser sustituído por el término "persona".
¡Saludetes!