El fraude electrónico es una de tantas maneras que utilizan los espías cibernéticos para obtener información confidencial, especialmente de cuentas e instituciones bancarias. Engañan a los usuarios y los estafan a través de internet.
"Los clientes de bancos e instituciones financieras a menudo son los blancos principales para los ‘estafadores electrónicos’, quienes los engañan para que divulguen información personal delicada como números de tarjeta de crédito o débito y números de identificación personal, al hacer ofertas falsas usando correos electrónicos y sitios web fraudulentos. La técnica también se usa para robar identidades", comenta Daniel Salomón, especialista en Seguridad de McAfee México.
¿Cómo engañan los delincuentes cibernéticos? Envían correos electrónicos a la víctima para vincularla con sitios web que parecen oficiales, "donde utilizan imágenes, logotipos y textos extraídos de sitios de empresas genuinas para hacer que ofertas falsas parezcan legítimas", advierte el especialista.
Investigaciones de McAfee indican que, con frecuencia, este tipo de ataque se realiza a gran escala, ya que se dirige a cientos de miles de clientes a la vez: "en algunos ataques se incluyen hasta más de un millón de correos electrónicos fraudulentos", apunta Salomón.
Los lineamientos a seguir para no ser víctima de fraudes cibernéticos son realmente fáciles de seguir. Antes de todo, es preciso cerciorarse que la dirección web (URL) sea la misma que la de la empresa real, y no envíes ningún tipo de información personal.
Reglas de protección
Para no caer en la trampa de delincuentes cibernéticos, McAfee recomienda:
• Usar detectores de spam para bloquear e-mails fraudulentos.
• Aplicar filtros para detectar y borrar en forma automática software malicioso.
•Utilizar un software para bloquear el envío de información importante a terceros con intenciones maliciosas.
• Incorporar soluciones de software de buena calidad antivirus, filtros y contra programas espía.
Las empresas también pueden ayudar a sus clientes a protegerse mediante:
• El establecimiento de políticas corporativas para el contenido de los correos electrónicos.
• Entregar a los clientes una forma de validar los correos electrónicos.
• Establecer autenticación más confiable para sitios web.
• Monitoreo de internet de posibles sitios web fraudulentos.
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