Pues que ésto ocurra en China antes que en casi cualquier otro país me parece curioso.
Internet se ha convertido casi en una necesidad, pero hay personas que se les va la cabeza y no salen de por aquí. La solución mas coherente es la de mandarlos a un psicólogo, claro.
Ya el último párrafo, ya me suena mas a chino. Me recuerda a Sara Goldfarb en Réquiem por un Sueño.