Cita: Mensaje Original por Tukzone
amanda, lo que no entiendo es lo siguiente: si estas conectada de 7 a 5... a que hora fuiste a votar?
Pues me alegro mucho que me haga usted esa pregunta, porque el post de BladeRunner tenía un par de cosas que me parecían muy injustas, y por no abusar de la bondad de la concurrencia me habia dejado una cosita en el tintero. Aprovecho esta amable oportunidad que usted me brinda Sr. Cargnelutti para soltar otro rollo de los mios
De la primera ya me he extendido ampliamente, nada más que decir sobre el tan mal llamado vuelco electoral.
La segunda es respecto a la comparación entre los soldados y los terroristas
Cita: Camuflarse, dejar una bomba y salir corriendo, no es muestra de poder. Es muestra de cobardía. Muestra de ser gente sin recursos, con pocas agallas. Pobres desgraciados que se dejan manipular por alguien que vive en la sombra sin exponer nada, mientras que ellos estarán en la cárcel toda la vida. Son dignos de lástima
Podrías estar hablando de soldados, dirigidos por Bush o Blair por poner un ejemplo, peones sin voz ni voto que van a una guerra sin saber a ciencia cierta si van a volver, pero provistos de fusiles que se doblan para poder disparar tras una esquina sin exponerse a las balas. Soldados que ante la duda, prefieren disparar antes, porque una cámara de vídeo se les pareció a un bazooca.
Se puede estar a favor o en contra de la, o las guerras. Se puede estar a favor o en contra de tener o no ejército. Cada uno es libre de opinar como quiera. Pero comparar a un soldado con un psicópata es, por lo menos, injusto.
Y no es porque lo diga yo, es por los datos. La fría realidad nos dice que los soldados que intervienen en actos de barbarie desarrollan un síndrome, el del excombatiente, estudiado a partir de la guerra de Vietnam.
Hay una enorme diferencia entre uno y otro.
En el soldado copartícipe de un acto de agresión desproporcionada a civiles indefensos, cómo la naturaleza humana los repudia y carece de la auto-defensa moral de la necesidad por legítima defensa, desarrolla una patología perfectamente definida en la actualidad
El terrorista psicópata no siente remordimiento por el daño que directamente produce. El dolor de los familiares y amigos por las muertes gratuitas y las mutilaciones gravísimas infringidas a seres humanos de por vida le son indiferentes, no siente ni dolor ni alegría, es un acto normal dentro de una estrategia religiosa o política.
Pero como en este caso no disponen de la justificación religiosa de "Guerra Santa" porque las bombas las detonaron los teléfonos móviles, ni tampoco de la justificación política porque la estación de trenes de Atocha, no es ningún centro emblemático de poder económico, religioso o político, se quedan simplemente en psicópatas. Criminales, ni más ni menos.